• Binacional: intercambio comercial entre Colombia y Venezuela aun sin solución

    13 octubre, 2015

    MaduroSantosAmry Touron | Marco Trade News

     

    El flujo comercial entre Colombia y Venezuela ha sido históricamente uno de las más activos en Latinoamérica, ascendiendo a índices de intercambios comerciales en el 2010 a 8000 millones de dólares. Sin embargo a partir de esa fecha hubo un comienzo de descenso hasta llegar a valores mínimos; el resultado del cierre de la frontera por parte del Presidente de Venezuela Nicolás Maduro el 19 de agosto del presente año, fundamentados en razones políticas, económicas y de seguridad trajo consigo un desplome del intercambio comercial entre ambas naciones.

    Según publicación del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y cálculos de la Cámara de Integración Económica Venezolano Colombiana (CAVECOL) solo entre enero y agosto de 2015 el intercambio reportó una baja de 39% con respecto al año pasado; y es que en lo que va de 2015 solo se han facturado 874 millones de dólares; mientras que una de las contracciones más marcadas se deben a la caída de las exportaciones de Venezuela a Colombia, las cuales reportaron 46% al pasar de 319 millones de dólares en 2014 a solo 171 millones en 2015.

    247 caminos de acceso fronterizo han sido cerrados a fines de paralizar la salida por contrabando del 10% de la venta nacional de combustible y el 30% de la producción nacional alimenticia produciendo escasez en Venezuela; el sector de auxiliares de la administración aduanera está representado por unas 250 empresas, entre transporte, almacenadoras, agencias de aduana, las cuales generan unos 2500 empleos de manera directa y un número muy superior de manera indirecta, también está paralizado.

    Coyunturas

    Desde un ángulo positivo para Colombia, es la oportunidad para reorientar sus exportaciones hacia otros países. Debe mencionarse el acelerado crecimiento del sector petrolero colombiano en los últimos 20 años. Como demuestran las cifras del DANE, el crecimiento de las exportaciones del sector petrolero pasaron de 9.9 millardos de dólares en 2006 a 36.4 millardos en el 2015. Según cifras de la OPEP, Colombia produce actualmente poco más de un millón de barriles diarios, lo cual es casi el doble de lo que produce Ecuador, Libia o Qatar que son países petroleros.

    La contracción de la economía colombiana en 1999 fue producto de un período largo (1992-1998) durante el cual el país gastó más de lo que sus ingresos le permitían. Ese exceso de gasto se financió con recursos del endeudamiento externo y el interno. Pero, a finales del año 1999 la economía emprende el proceso de recuperación generando crecimientos positivos del PIB para el año 2001.

    Colombia desde el año 2002 hasta el 2006 entró en un ciclo expansivo de la economía debido a las favorables condiciones internacionales las cuales permitieron a la económica colombiana obtener un buen rendimiento en su balanza comercial, dado el aumento de la demanda internacional de productos primarios. En el 2008, el incremento de los precios del petróleo condujo al encarecimiento de los insumos utilizados tanto para productos agrícolas como industriales, por lo cual los costos de producción de varios sectores aumentaron ocasionando que dicho aumento se trasmitieran en los precios de los productos, generando en las exportaciones un decrecimiento.

    El proceso comercial entre ambos países se puede describir como vulnerable. Entre 1995 y 2009 los valores comerciales no excedían de $1000 millones de dólares. Según el Banco Central de Colombia las compras de este país a Venezuela en 1999 eran superiores a nuestras ventas; las cuales han venido disminuyendo desde el 2006. Las importaciones venezolanas pasaron de $14689 millones de dólares en el 2000 a $48000 millones de dólares a finales de 2008. Es decir, aumentaron en 185% contenidos en (22%), automóviles (20%), químicos (14%) y alimentos (13%) y ganado en pié (9%). Entre 2007 y 2008, los años de mayor auge fueron resto (30%), automóviles (11%), textiles (11%), prendas de vestir (11%), carne (10%), químicos (10%) y cueros (6%).

    Venezuela ha sido el segundo socio comercial de Colombia, después de los Estados Unidos, y ha sido considerado un mercado de “aprendizaje” para los exportadores colombianos que comercializaban sus excedentes de producción privilegiándose con el ordenamiento de la integración andina, la zona de libre comercio entre Colombia y Venezuela en 1991 con vigencia hasta el 2011 y del G3 (Grupo de los Tres, Colombia, Venezuela y México).

    Entre 2004 y 2010, en las zonas fronterizas, fue el momento en que el comercio pasó de $27 millones de dólares a $1202 millones de dólares, representando el 38% del total del comercio entre los dos países. Sin duda alguna, la paralización del comercio afecta también a Colombia a pesar de las proyecciones positivas. En el caso de Venezuela, el Fondo Monetario Internacional anuncia una “dramática” perspectiva económica, con una recesión del 10 % y una inflación acumulada del 160 % para final de 2015, agravada por la caída de los precios del petróleo.

    El cierre de la frontera, no solo afecta las cifras económicas, sino la dinámica propia de una sociedad que mantiene de manera constante una interacción social, económica, territorial y cultural, que los hace interdependientes. Cuando en Colombia la economía estuvo en recesión, los flujos migratorios se tornaron hacia Venezuela cuya economía era estable y sólida, en aquel momento. De acuerdo con cifras consolidadas de migración a Colombia, sólo en el 2013, el número de venezolanos con cédulas de extranjería aumentó en 15.510 hasta ubicarse en un total de 56.262, lo que equivale a un incremento de 38% en un año. Datos de Proexport revelan que las inversiones venezolanas en el país aumentaron 261% en el año 2013.

    Cuál es la solución? Se esperaría de los Palacios de Nariño y Miraflores un verdadero acto de ‘contrición’, que condujera a los tomadores de decisiones a revisar el escenario colombo-venezolano. Es urgente, la recuperación de la zona, acompañada de políticas socio-económicas que amortigüen las fluctuaciones de la inestable relación binacional.

    { 0 comentarios… añadir uno ahora }

    Dejanos tu comentario