• Colombia: tropiezos frecuentes a la hora de exportar

    18 mayo, 2015

    puertoelcolombianoEso de lograr venderle al mundo 21.000 millones de dólares en bienes agrícolas e industriales al 2018, como meta que tiene el Gobierno Nacional en exportaciones no mineroenergéticas, no es una tarea fácil de cumplir para aquellos empresarios que sueñan con exportar sus productos.

    Diario El Colombiano.

     

    Si bien el gran objetivo es llegar a 30.000 millones de dólares cuando se sumen también las exportaciones de servicios, excluyendo combustibles y minería, hay una serie de barreras que primero hay que superar para soñar con ese logro.

    Los mismos empresarios denuncian que hay trabas y obstáculos que les impide hacer realidad sus ventas hacia otros países, incluso el más reciente estudio del Centro de Pensamiento en Estrategias Competitivas (Cepec) de la Universidad del Rosario, llamado “Estructura y Dinámica de las Exportaciones No Minero-Energéticas de Colombia y sus Departamentos 2005-2014”, indica que efectivamente al país le tomaría unos 17 años duplicar sus exportaciones no minero-energéticas (sin considerar los servicios), teniendo en cuenta el ritmo de crecimiento promedio que ha tenido en los últimos 10 años, del 4,2 por ciento.

    Es más, el estudio agrega que si se quiere cumplir la meta en mención, se debe crecer anualmente a un ritmo de 6,4 por ciento, algo difícil pero no imposible de lograr.

    Procedimientos

    En un sondeo hecho entre 750 empresas del país por parte de los investigadores del Cepec, se encontraron demoras en los despachos nacionales hacia el mundo, los cuales varían entre 20 días y un mes pero no por culpa de las empresas. Son obstáculos de procedimiento, generados en el mismo territorio colombiano, que es lo más grave.
    Según el director del Cepec, Saúl Pineda Hoyos, el estudio arrojó que el 70 por ciento de los problemas que aquejan a los empresarios exportadores colombianos provienen de obstáculos por medidas de procedimiento, específicamente por requerimientos del Invima, ICA, Antinarcóticos y la Dian.

    Ojo que no se está hablando de trabas generadas en los países que compran los productos colombianos.
    El mismo Pineda Hoyos indica que si se superan esas barreras se incrementaría entre 1.000 y 1.500 millones de dólares la canasta exportadora nacional al año.

    Cabe destacar que según cifras del Dane, las exportaciones no minero-energéticas hechas por Colombia en el primer trimestre de 2015 fueron de 1.331,7 millones de dólares, lo que indica que la tarea todavía es ardua para cumplir la meta del Gobierno Nacional a futuro.

    Por eso el estudio del Cepec revela a su vez que se han identificado acciones de corto plazo que podrían implementarse en las entidades en mención, esto para reducir los ‘obstáculos no arancelarios que resultan gravosos’.
    Desde la academia ya se reunieron con las entidades involucradas, a nivel de sus cabezas máximas, ya se identificaron acciones concretas y específicas para adoptar el plan de mejoramiento pero el que es clave es el Ministerio de Industria, Comercio y Turismo, porque debe actuar como coordinador de unificación de acciones, garantizando trazabilidad, centralización y dirección de los procesos.

    Otros problemas

    Al obstáculo arancelario no gravoso se le suma otro que es el desconocimiento que tienen los empresarios de las oportunidades comerciales que brindan los TLC. El tercer problema es la barrera a una mayor productividad, que en gran medida se origina en las propias empresas y tiene que ver con la formación del capital humano, además del relacionado con infraestructura y costos de transacción por las altas tasas impositivas.

    De igual manera, dice Pineda Hoyos, si se utilizan cálculos recientes del BID, es posible estimar que los esfuerzos que realiza el país por avanzar en la obras 4G le significarían una reducción del 10 por ciento en costos de transporte a los empresarios nacionales y esto aportaría entre 800 y 1.200 millones de dólares anuales, por las exportaciones no minero-energéticas.

    Por estos elementos es que primero debe existir una política concreta de parte del Gobierno Nacional para que haya un fomento real hacia las exportaciones, tal y como lo pidieron recientemente los mismos empresarios a la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Cecilia Álvarez-correa en Medellín, tras un encuentro con empresarios pymes que ya han exportado o quieren salir al exterior por primera vez.

    En cuanto a la barrera para que exista una mayor productividad de las empresas, hay un tema clave y es la formación del capital humano, que permita un mayor compromiso de parte del trabajador en temas de eficiencia.
    Adicionalmente, las altas tasas impositivas que le puede representar hasta un incremento del 18 por ciento en la estructura de costos de las empresas, hace menos competitivos los productos nacionales.

    Estados Unidos

    Lo que resulta aún más desafiante para las empresas nacionales, a propósito del TLC con ese país que acaba de ajustar sus primeros tres años, es que para lograr duplicar las exportaciones no minero-energéticas al ritmo promedio del 2,5 por ciento que trae durante la última década, le tomaría al país unos 28 años.
    Por su parte, Clara Inés Rueda Salazar, gerente de Analdex en Antioquia, explica que desde el gremio exportador han detectado que otro problema es cuando el empresario no se prepara lo suficientemente bien para vender su producto, sin saber con claridad cuáles son los requisitos y obligaciones que requiere para su venta al exterior. Llegan a su destino y se encuentran con una serie de inconvenientes que no tenían previstos, esto inmediatamente les baja el ánimo para volver a exportar. Además ante el Invima, ICA y Antinarcóticos hay que hacer procesos de inspección, porque si van a sacar alimentos o cualquier producto de consumo masivo, estas entidades están en obligación de hacer su respectivo control.

    “Aquí el problema es que si el empresario requiere algo del Invima necesita un proceso, igual sucede si es con el ICA, para cada entidad hay un trámite distinto, por eso falta unificar los procesos con el fin de optimizar el tiempo y haya más eficiencia en la operación de comercio exterior”, señaló la gerente de Analdex en Antioquia.

    El gran problema es que el Gobierno habla de aumentar las exportaciones pero no se resuelven estos aspectos de forma, a los que hay que añadirle el tema de aduana y de impuestos.

    Carlos Rafael Miranda, de CI Andina S.A.S. empresa que exporta productos congelados le dijo a la propia ministra Álvarez-Correa que a las pymes exportadoras y a las CI los pusieron contra la pared porque deben comprar los productos con IVA y además pagar la retención. “Esto por un cartel de pícaros de exfuncionarios de la Dian que montaron unas exportadoras ficticias de chatarra. Estamos pasando los momentos más amargos y el gobierno no se da cuenta que para que nosotros seamos competitivos, la Dian debe revisar su estructura impositiva”, denunció.
    De este modo, las empresas tendrán más facilidad, dice el empresario, por lo menos de que sea más rápida una devolución del IVA y se alivien las cargas porque “el departamento de contabilidad de la empresa se volvió el más importante de la empresa”.

    Además dice que el tema de la homologación como CI es cada vez más difícil porque las aseguradoras no están dispuestas a asegurar a los pequeños. Incluso se vuelve aún más grave si se evalúan los casos de la agroindustria para exportar productos agrícolas.

    “Por todo esto tengo que pagar un 18 por ciento más por impuestos y eso se lo traslado a los clientes. Soy experto en exportar congelados y sacar un contenedor desde los Llano con producto congelado de yuca me vale 4.000 dólares, frente a otros países que les cuesta unos 1.000 dólares”, argumentó Miranda.

    Demora en tiempos

    Lo que piden los empresarios es que los procesos estén en línea para una trazabilidad, sea de ICA, Antinarcóticos, Invima o la misma aduana, esto con la idea de obtener todos los permisos en línea para que el empresario no tenga que ir de puerta en puerta buscando el certificado respectivo.

    “No se puede hablar de un porcentaje de exportaciones rechazadas por los procesos ineficientes pero sí de los tiempos perdidos que son fatales con los TLC, porque para ser competitivos exportar deberían estar mínimo en un día, pero actualmente se demora hasta 8 días”, agregó Rueda Salazar.

    Pero lo peor está por el lado de las importaciones porque los procesos allí deberían estar listos mínimo en 72 horas, cuando la realidad muestra que los empresarios están tardando hasta 15 días para poder tener los productos importados, aclarando que también se ven afectados la maquinaria e insumos para productos que luego son reexportados con valor agregado.

    Internacionalmente también existen otros requisitos que las empresas deben cumplir pero por desconocimiento no lo hacen, como es el caso de los empaques y de los registros fitosanitarios, entre otros.
    Por ejemplo, hay cuestionamientos frente al Certificado de Origen, que en el pasado Congreso Nacional de Exportadores se comprometió el Gobierno Nacional a pasarlo de nuevo al MiCit pero sigue la Dian como la encargada.

    Otra queja tiene que ver con los funcionarios de la Dian, que no asesoran, que no son amigables con los empresarios, que no tienen voluntad de servicio y por eso los empresarios piden que haya capacitación del talento humano en la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales, porque son los funcionarios los que están de cara a los exportadores.

    Refrigerados

    Cuando existen problemas con Antinarcóticos para inspeccionar los contenedores refrigerados, el MinTic está velando porque se cumplan protocolos para impedir la apertura de los mismos cuando las condiciones ambientales no ayudan.

    Por eso la ministra de Comercio, Industria y Turismo se comprometió con los empresarios paisas a que a más tardar en octubre estén listas 4.500 posiciones en bodega de refrigerado en el puerto de Barranquilla, por lo que no se van a hacer inspecciones, ni cargue ni descargue por fuera de la bodega de refrigerados.
    Incluso en Cartagena ya se habilitó la zona de inspección para refrigerados, Santa Marta tendrá 10.000 metros cuadrados para hacer la inspección.

    Respecto al servicio 7 por 24 las diferentes entidades han implementado personal para cumplir los horarios, porque los importadores y exportadores no han usado esos horarios extendidos, los funcionarios se están quedando sin qué atender.

    El Gobierno se excusa en que son problemas de los empresarios, que ellos están cumpliendo y por eso están buscando que en el proyecto de estatuto aduanero que se tramita, se exija a toda la cadena un horario de 7 por 24. Esto para los bancos, consolidadores, transportadores, agentes de cargas y agentes de aduanas para evitar que hayan ruedas sueltas que afecten la operación de comercio exterior.

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