• En San Antonio siguen las largas colas por productos alimenticios

    30 noviembre, 2015

    colas tachira alimentosLa Nación. Para los habitantes de San Antonio del Táchira, la compra de productos de primera necesidad, limpieza, aseo personal y pañales, entre otros artículos regulados, sigue siendo una tarea difícil y muchas veces infructuosa, pues hay personas que peregrinan por los diferentes abastos y supermercados de la población y no encuentran lo que buscan.

    Esa es la realidad que se aprecia después de haber transcurrido más de tres meses con la frontera cerrada, medida  gubernamental que fue adoptada, entre otras razones,  para contrarrestar  el desabastecimiento de alimentos generado por el contrabando de extracción hacia Colombia.

    La búsqueda de artículos de la cesta básica en la capital de  Bolívar, uno de los primeros  seis municipios del Táchira bajo estado de excepción, se hace más complicada los primeros días de la semana, ya que por lo general los días lunes y martes los propietarios y administradores de los abastos hacen el pedido de la mercancía y es a partir del miércoles o  jueves cuando ésta comienza a llegar.

    Por esta situación,  a quienes de acuerdo con el terminal de la cédula corresponde comprar  lunes, martes o miércoles, deben esperar hasta el fin de semana para tratar de adquirir productos a precio regulado; pero el sábado, la situación resulta más traumática, ya que la mayoría de establecimientos de San Antonio trabaja sólo hasta el sábado y ese día los abastos y supermercados deben atender a todos los números de cédula, y por consiguiente la afluencia de compradores es mayor.

    Durante la semana es común observar personas haciendo fila en un supermercado para  comprar algún producto, y de ahí salir corriendo a otro establecimiento y así sucesivamente para intentar adquirir otros artículos que escasean, como papel higiénico, pañales, jabón en polvo y en pasta, afeitadoras, crema dental, mayonesa, margarita, pasta, arroz, azúcar, aceite, etc.

    Sin embargo, así la persona recorra los diferentes abastos y supermercados, resulta difícil que pueda encontrar todos los artículos que busca, ya que de haber existencia en los establecimientos, las cantidades que se venden diariamente son  limitadas. Según han  explicado propietarios y administradores de los comercios, las autoridades militares que controlan la distribución de alimentos han girado instrucciones para que la mercancía que llega sea repartida en cantidades iguales, a fin de que sea vendida todos los días de la semana.

    De esa manera, las personas que madrugan a hacer la fila en las puertas de los establecimientos son las que tienen más posibilidades de comprar, aunque muchas veces hacen la cola sin saber qué productos hay en el establecimiento. Debido a estas  circunstancias, a veces a las 9 ó 10 de la mañana, en la mayoría de los establecimientos de San Antonio ya no hay venta de productos regulados porque se ha agotado la cantidad dispuesta para ser expendida durante el día.

    En San Antonio, las colas de compradores no se observan únicamente en los abastos y supermercados, también las hay en las panaderías, incluso antes de que estos establecimientos abran sus puertas. Los consumidores de pan madrugan en la búsqueda del producto, porque  dicen que “a media mañana no hay nada qué comprar ni qué comer”. Por: José G. Hernández

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